Odio el olor a vainilla - Relato
Odio el olor a vainilla Me gusta el olor de la gasolina, del césped recién cortado y del café por las mañanas, cuando los rayos de sol joven se descomponen entre las cortinas traslúcidas del salón y bañan las paredes de un color anaranjado, compasivo. Me gusta la mantequilla de cacahuete, el pintauñas negro y sí, me gusta la cerveza. No me gustan los calcetines mojados, los libros de tapa dura y los filtros de Instagram, esos que te agrandan los ojos y los labios, como diciéndote “cariño, con eso no basta”. Me encantan los chicos que hablan de la menstruación con naturalidad, y la gente que sabe leer poesía sin que dé la sensación de que están leyendo la lista de la compra. Me gustan las películas de miedo, ducharme con agua fría y las palabras largas, esas que cuesta trabajo sacar por la garganta y te dejan una sensación reconfortante cuando flotan en el aire. Odio los espejos, los relojes y ese miedo instintivo que me recorr...